Pocos meses después de salir de Cuba hacia San José,
Costa Rica, Matos fundó en Caracas, Venezuela, junto a un numeroso
grupo de partidarios, el movimiento anticastrista Cuba Independiente y
Democrática (CID), que promueve la subversión interna y
respalda a la oposición interna que busca cambios
demócráticos en Cuba.
¿Cuál es la vía de cambio político que
propone el CID para Cuba?
Entendemos que inevitablemente el problema cubano ha de resolverse
por el protagonismo del propio pueblo cubano. En consecuencia el CID
considera vital, en el contexto de esa lucha, apoyar a la resistencia
interna, que para nosotros tiene dos dimensiones: Una, la que es
oposición pacífica no violenta, en todas sus
manifestaciones. No le concedemos mucha importancia a si algún
grupo es partidario de una solución pacífica o no. Nosotros
creemos que todas las posibilidades de la resistencia son válidas
para producir el cambio hacia la democracia.
La segunda dimensión es el trabajo clandestino que nosotros
tenemos hecho dentro de Cuba. Existimos dentro de Cuba como una
organización celular clandestina que tiene como objetivo salir de
Castro de cualquier manera. Porque Castro es el principal obstáculo
para la democratización de Cuba. Y sintetizamos nuestra estrategia
de lucha con una frase muy concreta: el poder para el pueblo en alianza
con los militares. En ese sentido el CID lleva a cabo un trabajo de
reclutamiento celular a todos los niveles en espera de manifestarse cuando
la oportunidad permita salir en público, para participar en un
revuelta popular.
¿Cree usted que una lucha subversiva es posible en Cuba en las
presentes circunstancias?
En Cuba hay un potencial de rebeldía contenida que puede
canalizarse y expresarse en un momento determinado. Lo hemos visto en los
últimos años, en protestas públicas aisladas.
Es más, nosotros creemos que la explosión social en Cuba
puede venir con Fidel Castro, o aun después de Castro. La carga de
antagonismos y de sufrimientos del pueblo va a producir tarde o temprano
esa explosión que marcará la ruptura con el antiguo
régimen.
En el campo internacional ¿qué actividades desarrolla el
CID en estos momentos?
En realidad estamos convencidos de que los gobernantes que
participen en la Cumbre Iberoamericana de La Habana no solamente
estarán legitimando a Castro, sino condonando sus
crímenes.
Tenemos planes de trabajo que comprenden todas las posibilidades que se
puedan poner en función para evitar la presencia en La Habana de,
por lo menos, algunos presidentes iberoamericanos. Ya eso
representaría un fracaso para Castro. Y en este sentido,
quisiéramos aprovechar para subrayar otro aspecto: el
económico. Que, independiente de las relaciones
diplomáticas, es importante por el respaldo que recibe la
dictadura. Para nosotros, en el futuro poscastrista, no debe haber ninguna
garantía legal para los intereses extranjeros que están
invirtiendo en Cuba, asociados a la tiranía castrista.
¿Por qué suspendió sus transmisiones la emisora
de onda corta del CID, despúes de tantos años de estar en el
aire?
Estuvimos transmitiendo 16 años desde un país
latinoamericano hasta el año pasado en que nos cerraron con luz
verde del gobierno americano.
¿Y ustedes funcionaban con luz verde del gobierno
norteamericano?
Bueno, en los últimos años funcionábamos a
pesar del gobierno americano. Porque ellos ponían presiones y
más presiones. Estamos conscientes de que fue una presión de
Washington a ese país latinoamericano.
¿Pero le consta que fueron presiones de Washington?
No tenemos pruebas que presentar, pero el gobierno de ese
país latinoamericano nos lo dejó entrever, aunque tampoco
nos dio razones concretas. Sólo nos informó que ya no
podíamos utilizar más su territorio.
¿Por qué piensa usted que lo hicieron? ¿Financiaba
Washington las transmisiones del CID?
No, no. De financiamiento nada. Nosotros transmitíamos con
recursos financieros propios. Nos quisieron decir ''los norteamericanos''
que no incitáramos a la revuelta popular, que si esto, que si lo
otro, a mandarnos recaditos y nuestra respuesta fue: que se fijaran que
nuestra organización se llama Cuba Independiente y
Democrática. Parece que no se dan cuenta de que nosotros fuimos a
fundar el CID en Venezuela para que ya, desde el inicio, la imagen dijese
lo que nosotros queríamos que se entendiera: no tenemos nada que
ver con Estados Unidos. CID intentará deslucir cumbre habanera
Copyright © 1998 El Nuevo Herald