MONUMENTOS, MUSEOS Y GALERÍAS PONTIFICIAS

MONUMENTOS, MUSEOS Y GALERÍAS PONTIFICIAS

El primer núcleo de los Museos Vaticanos fue la colección de estatuas que empezaron a recogerse y exponer bajo Julio II en el llamado «Patio de las Estatuas», hoy «Patio Octágono». Su estructura de colecciones artísticas ordenadas en locales accesibles al público se debe a Clemente XIV y a Pío VI, de modo que los Museos y Galerías Pontificias se conocieron primero con el nombre de Museo Pío-Clementino. Pío VII los amplió notablemente, añadiéndoles el Museo Chiaramonti, el Brazo Nuovo y la Galería Lapidaria.

Greogorio XVI fundó el Museo Etrusco (1837), con los tesoros hallados en las excavaciones de Etruria meridional a partir del año 1828; el Museo Egipcio (1839), con los monumentos egipcios provenientes de las excavaciones llevadas a cabo en Egipto y con los que se encontraban diseminados en las galerías de arte clásico y también en el Museo Capitolino; el Museo Profano Lateranense (1844), con estatuas, bajorrelieves y mosaicos de la época romana que no encajaban en los Palacios Vaticanos. Pío IX añadió, el año 1854, al Museo Profano Lateranense el Museo Cristiano, que comprende esculturas y sobre todo sarcófagos e inscripciones cristianas antiguas; más tarde (1856-1869), se sumaron otras dos salas de monumentos provenientes de las excavaciones de Ostia, realizadas primero en S. Ercolano y S. Aurea y luego, en 1866, en la localidad Porto por el Príncipe A. Torlonia. Bajo el pontificado de San Pío X, en 1910, se añadió una sección que contiene 137 inscripciones de antiguos cementerios hebreos de Roma, en gran parte del cementerio situado en la Via Portuense, que fueron donadas por los propietarios del terreno, los marqueses Pellegrini-Quarantotti. Estas dos colecciones fueron trasladadas, por voluntad de Juan XXIII, del Palacio de Letrán a un nuevo edificio construido al efecto en el Vaticano; en 1970 se abrieron de nuevo al público con los nombres de Museo Gregoriano Profano y Museo Pío Cristiano.

Además forman parte de los Museos: la Galería de los Tapices, con una colección de tapices de diversas fábricas, de los siglos XVI y XVII; la Galería de las Cartas Geográficas, instituida por Gregorio XIII y restaurada por Urbano VIII; las salas Sobieski y de la Inmaculada Concepción; las Estancias y la Loggia de Rafael, decoradas en tiempos de Julio II y León X; la Capilla del Beato Angélico, pintada durante el pontificado de Nicolás V; la Capilla Sixtina, llamada así por su fundador Sixto IV; el Apartamento Borgia, antiguas habitaciones de Alejandro VI, restaruado y abierto al público por León XIII en 1897; la Pinacoteca Vaticana, situada bajo Pío VII en el Apartamenteto Borgia, luego en las habitaciones de Gregorio XIII en la tercera Loggia, trasladada por San Pío X en 1909 a la Galería que se encuentra bajo el brazo de la Biblioteca que da hacia los jardines y colocada finalmente por Pío XI el año 1932 en el correspondiente Palacio, a la entrada de los Museos; el Museo Misional-Etnológico, fundado por Pío XI en 1926, establecido en un principio en los pisos superiores del Palacio de Letrán y trasladado por voluntad de Juan XXIII también al Vaticano, donde se ha abierto al público en el mismo edificio que expone las antiguas colecciones de Letrán. En 1973 se sumó la Colección de Arte Religioso Moderno, inaugurada por Pablo VI el 23 de junio de ese mismo año. El Museo Histórico fundado en 1973, fue trasladado en 1987 al Apartamento Papal del Palacio de Letrán, y comprende una serie iconográfica de los Papas, además de objetos de los Cuerpos Armados Pontificios y de la Capilla y Familia Pontificia, incluso de los cargos hoy suprimidos, y una documentación del ceremonial en desuso. Queda en el Vaticano la sección de carrozas y automóviles papales.

Antes del Tratado de Letrán los Museos y Galerías Pontificias dependían de la Prefectura de los SS. PP. AA.; desde 1929 dependen del Governatorato del Estado de la Ciudad del Vaticano.