QUE MEXICO SEA UN PAIS DE REFERENCIA EN EL MUNDO

CIUDAD DEL VATICANO, 26 ENE 1999 (VIS).-Después de celebrar Misa esta mañana en la Nunciatura Apostólica de Ciudad de México, el Papa se trasladó al aeropuerto, donde tuvo lugar la ceremonia de despedida.

El Santo Padre dio las gracias a todos los que han cooperado en la realización de esta visita pastoral. "Mi agradecimiento se hace oración invocando del Cielo las mejores bendiciones para este pueblo que en tantas ocasiones ha demostrado su fidelidad a Dios, a la Iglesia y al Sucesor de Pedro. Por eso, desde aquí elevo mi voz hacia lo alto: Dios te bendiga, México!, por los ejemplos de humanidad y de fe de tus gentes, por los esfuerzos en defender la familia y la vida".

"Dios te bendiga, México!, que te esfuerzas en desterrar para siempre las luchas que dividieron a tus hijos mediante un diálogo fecundo y constructivo. (...) Sólo el diálogo fraterno entre todos dará vigor a los proyectos de futuras reformas, auspiciadas por los ciudadanos de buena voluntad, pertenecientes a todos los credos religiosos y a los diversos sectores políticos y culturales".

Juan Pablo II reafirmó su "plena confianza en el porvenir de este pueblo. Un futuro en el que México, cada vez más evangelizado y más cristiano, sea un país de referencia en América y en el mundo; un país donde la democracia, cada día más arraigada y firme, más transparente y efectiva, junto con la gozosa y pacífica convivencia entre sus gentes, sea siempre una realidad bajo la tierna mirada de su Reina y Madre, la Virgen de Guadalupe".

Terminado el discurso, el Pontífice subió a bordo del avión que lo trasladó a Saint Louis (EE.UU.), donde llegó después de tres horas y media de vuelo.
PV-MEXICO/DESPEDIDA/CIUDAD MEXICO VIS 990127 (280)

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