HAY UNA INTIMA RELACION ENTRE LA CRUZ DE CRISTO Y EL DOLOR

CIUDAD DEL VATICANO, 24 ENE 1999 (VIS).-Juan Pablo II visitó esta tarde a los enfermos del hospital regional Licenciado Adolfo López Mateos, de Ciudad de México. Después de saludar a cada uno de ellos, entregó un mensaje al Obispo José Lizares Estrada, Presidente de la Comisión Episcopal para la Pastoral de los Agentes Sanitarios, en el que ofrece una reflexión sobre el valor del dolor en el marco de la obra redentora de Cristo.

"El hombre -escribe el Papa en el mensaje leído a los enfermos- está llamado a la alegría y a la vida feliz, pero experimenta diariamente muchas formas de dolor, y la enfermedad es la expresión más frecuente y más común del sufrir humano. Ante ello es espontáneo preguntarse: Por qué sufrimos? Para qué sufrimos? Tiene un significado que las personas sufran? Puede ser positiva la experiencia del dolor físico o moral?".

"Para los cristianos éstos no son interrogantes sin respuesta. El dolor es un misterio. (...) Forma parte del misterio de la persona humana, que sólo se esclarece en Jesucristo. (...) El hombre percibe su respuesta salvífica a medida que él mismo se convierte en partícipe de los sufrimientos de Cristo".

La participación en la vida de Cristo "lleva consigo el compartir su dolor". Hay una "íntima relación entre la Cruz de Jesús -símbolo del dolor supremo y precio de nuestra verdadera libertad- y nuestros dolores, sufrimientos, aflicciones, penas y tormentos que pueden pesar sobre nuestras almas o echar raíces en nuestros cuerpos".

El Santo Padre afirma que "nunca se está solo frente al misterio del sufrimiento: se está con Cristo, que da sentido a toda la vida: a los momentos de alegría y paz, igual que a los momentos de aflicción y pena. Con Cristo todo tiene sentido, incluso el sufrimiento y la muerte; sin El, nada se explica plenamente, ni siquiera los legítimos placeres que Dios ha unido a los diversos momentos de la vida humana".
PV-MEXICO/MENSAJE ENFERMOS/CIUDAD MEXICO VIS 990125 (320)

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