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El Sión cristiano La autenticidad de los santuarios del Monte Sión es, según la tradición cristiana, anterior al siglo IV. El ángulo sud-oeste de la colina occidental de Jerusalén se denomina el Santo Cenáculo, es decir, el lugar de la institución de la Eucaristía, la aparición de Cristo resucitado y la venida del Espíritu Santo. ![]() Vista del Monte Sión La sala superior de la casa, que un discípulo puso a disposición del Maestro para la celebración de la última Pascua, llegará a ser después de la Pasión refugio y lugar de reunión de los discípulos. ![]() Los Edificios del Sión cristiano El Templo de la antigua Sión fue destruido y nació la nueva Sión cristiana. Lo diremos con las palabras de un apologista del tiempo: “Existe una Sión espiritual, la Iglesia, en la que Cristo fue constituido como rey por Dios Padre” (San Optato). Los cristianos reconocían en las palabras de Isaías: “Porque de Sión saldrá la ley y de Jerusalén la palabra del Señor”(Is 2,3), una profecía de su Iglesia a través de la cual “el evangelio de nuestro Salvador Jesucristo y las palabras de los Apóstoles fueron difundidas por todo el orbe” (Eusebio). La peregrina Egeria describe la liturgia que se celebraba “en la iglesia sobre el Monte Sión” en memoria de las apariciones de Cristo después de su Resurrección y de Pentecostés. Restaurada primero por san Máximo (331-349), la iglesia fue de nuevo reconstruida por otro obispo de Jerusalén, Juan II (386-417). Desde entonces se llamó la “Santa Sión” (Hagia Sión).
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