El presidente iraquí invita al líder chií Moqtada Sadr a participar en las elecciones

ABC

8 de Agosto


BAGDAD - Los combates de las fuerzas estadounidenses e iraquíes contra las milicias chiíes continuaron ayer por tercer día consecutivo en Nayaf, mientras el primer ministro iraquí Iyad Alaui intentaba dar una señal de apertura con los rebeldes invitando a su jefe Moqtada Sadr a participar en las futuras elecciones.

Al igual que en esta ciudad chií del centro de Irak, en Sadr City, barrio también chií del noreste de Bagdad, continuaron ayer los enfrentamientos y un primer balance de fuentes médicas dio cuenta de siete muertos y 29 heridos. Una decena de tanques estadounidenses entraron en este barrio pobre, donde fueron rápidamente atacados con cohetes antitanques y obuses de mortero lanzados por las milicias chiítas, según informó France Presse

En otro incidente, dos proyectiles de mortero alcanzaron el centro de Bagdad. Uno cayó en el interior de la Zona Verde, perímetro protegido donde se encuentran las oficinas del Gobierno. El disparo hirió a dos miembros del servicio de vigilancia y tres estudiantes cerca de las oficinas del Comité Olímpico iraquí.

Alaui ensayó una apertura política al invitar a Sadr, cuyo Ejército del Madhi está involucrado en los combates, a participar en las próximas elecciones generales, previstas para enero de 2005. «Invito a Moqtada Sadr a participar en las elecciones el año próximo», declaró durante una conferencia de prensa en Bagdad.

Una Conferencia Nacional prevista este mes debe lanzar el proceso que debería conducir a Irak hacia un sistema político representativo. Sin embargo, Sadr advirtió que lo boicoteará, pese a que en el pasado no descartó la posibilidad de convertir a su milicia en un partido político.

Ley de amnistía

Alaui también anunció que en virtud de una ley de amnistía promulgada el sábado, se dio un mes de plazo a los cómplices de los terroristas en Irak para dar informaciones a las autoridades y arrepentirse. Esta ley afecta a «las personas que hayan cometido crímenes menores y todavía no hayan sido interrogadas o acusadas», explicó.

El dispositivo concierne asimismo a «aquellos que estén implicados en la posesión de armas ligeras o de informaciones o en la participación en grupos terroristas para cometer actos terroristas», dijo.

La amnistía va a «permitir a los ciudadanos reintegrarse en la vida civil en lugar de perder su vida por una causa perdida», recalcó Alaui tras afirmar que la Policía iraquí había capturado a unos 1.200 chiíes, pero se negó a confirmar un balance estadounidense que anunciaba 300 insurgentes muertos en Nayaf.

En Nayaf, cientos de habitantes huían a pie o en automóviles de la zona de combate, mientras continuaban las escaramuzas, incluso cerca del mausoleo del imán Alí, uno de los monumentos más sagrados de los chiíes. Desde que comenzaron los combates el jueves, el hospital general Hakim recibió 19 muertos y 71 heridos pero «el número de víctimas debe ser bastante más elevado porque ninguna ambulancia puede entrar en el centro de la ciudad», según un responsable.

Además, tres soldados estadounidenses murieron durante las últimas 24 horas. Uno de ellos, víctima de la explosión de una granada en un barrio del oeste de Bagdad. Dos marines cayeron en combate en la provincia de Nayaf, anunció el Ejército estadounidense.

Ayer también, el Gobierno interino iraquí acusó a la cadena de televisión Al Yasira de incitar «al odio y las tensiones radicales» y anunció el cierre por un mes su oficina de Bagdad.

En cuanto a la toma de rehenes, en los alrededores de Samarra, al norte de Bagdad, un camionero kuwaití fue secuestrado, mientras la compañía para la que trabaja el camionero turco que apareció ayer secuestrado en un vídeo anunció que ha interrumpido sus actividades en Irak para lograr la liberación de su empleado.

«Nos comprometemos a terminar a partir de hoy (por ayer) todas nuestras actividades en la frontera con Irak», afirmó en un comunicado la compañía de transporte Atahan, en cumplimiento de la condición expuesta por el grupo que tiene en su poder al rehén.

En el comunicado se añade que «nuestro único deseo es que nuestro conductor Tahsin Abderrahman Top sea liberado lo antes posible, y que vuelva a su país con buena salud». La decisión de la empresa fue tomada después de que un grupo insurgente iraquí amenazara ayer en un vídeo con decapitar al conductor si la compañía para la que trabaja no abandonaba en 48 horas Irak.