Iglesia en camino

 

Semanario de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz

(España)

E-Mail: iglenca@jet.es

Edición electrónica: http://www.christusrex.org./www1/camino/camino.html

Número 451. 15 de septiembre de 2002

Director: José María Gil

Redactor Jefe: Juan José Montes

 

 


Portada

El Consejo Episcopal articula las líneas para hacer operativa la Asamblea Diocesana

El Consejo de Pastoral Diocesano deberá elaborar el Plan Pastoral

Durante los pasados 5 y 6 de Septiembre el arzobispo de Mérida-Badajoz, don Antonio Montero, se ha reunido con el Consejo Episcopal en Guadalupe para trazar las lineas de trabajo para la diócesis.

Este organismo consideró oportuno presentar a los Consejos Pastorales parroquiales y a los diecisiete arciprestazgos de la diócesis los resultados de la Asamblea, para que estos también puedan hacer su análisis y valoración de ella.

En línea con este trabajo también se presentará a las parroquias un pequeño borrador de lo que debe ser una comunidad parroquial a la luz de la Asamblea Diocesana, señalando aquellos elementos que no deben faltar en un Plan Pastoral Parroquial desde las claves de misión y contemplación, en las que se movió la Asamblea. En este documento se señalarán tanto las acciones como los equipos que deben estar presentes en una parroquia.

 


Editorial

Entre la multitud de informaciones bursátiles, empresariales y financieras, las páginas de economía de los periódicos se hacían eco la pasada semana de una noticia especialmente preocupante: el aumento de la siniestrabilidad laboral en España.

Según una fuente sindical, un total de 674 personas murieron en accidente de trabajo durante los siete primeros meses del presente año; 54 más que en el mismo periodo del año anterior, lo que supone un aumento del 8,7%. El número de accidentes laborales fue en ese mismo periodo de 550.558 y los índices más altos se dieron entre personas con contratos temporales.

Ciertamente el volumen laboral y de afiliación a la Seguridad Social aumenta en nuestro país hasta el punto de que podemos acoger a quienes desde fuera de nuestras fronteras buscan y encuentran un puesto de trabajo, y de ello hemos de alegrarnos y seguir esforzándonos por aumentar nuestra población activa y por erradicar el desempleo, pero no podemos hacerlo a cualquier precio, y mucho menos a costa de pérdida de los derechos sociales que lleva consigo un trabajo digno. Para lograr está dignidad no sólo ha de lograrse en el empleo la justa remuneración o la estabilidad en el puesto de trabajo, sino, sobre todo, el que este trabajo sea seguro para la vida del trabajador, para su salud integral. En definitiva, que sea un trabajo acorde con la dignidad de la persona humana.

Pues como dice el Papa en su encíclica Laborem exercens: "el primer fundamento del valor del trabajo es el hombre mismo, su sujeto. A esto va unida inmediatamente una consecuencia muy importante de naturaleza ética: es cierto que el hombre está destinado y llamado al trabajo; pero, ante todo, el trabajo está en función del hombre y no el hombre en función del trabajo".

De ello se deriva que la aplicación en el ámbito laboral de las normas de prevención de accidentes no es un asunto superfluo sino esencial e irrenunciable. Exigirlo a quienes corresponda es un derecho y un deber. La rentabilidad en el trabajo nunca puede ser a costa de la vida y dignidad de los trabajadores. Trabajo para todos, pero seguro. Con la vida no se juega ni se hacen trampas.

 


 

Carta del Arzobispo

Matar muriendo

Tiembla un poco el pulso y titubea la mente al intentar poner por escrito, en esta misma mañana ­aniversario del holocausto neoyorquino- 11-S, las zozobras, las preguntas sin eco, las ráfagas de utopía que cruzan mi espíritu, en el empeño de horadar con una linterna de bolsillo la oscuridad del porvenir. ¿Vale la pena hablar más sobre lo mismo, con el riesgo de seguir hurgando sin necesidad en una herida infinita? ¿Tiene sentido exteriorizar las propias cavilaciones, cuando millones de voces, por todos los cauces mediáticos, han multiplicado los diagnósticos, aportando talento y buena voluntad? Pero acaso sacar al aire libre los propios fantasmas, ayude a la sanación del espíritu y hasta nos pueda entrar en sintonía con algún lector fortuito. Si lo es usted, gracias, y hablemos.

En mi reconstrucción personal de la experiencia del 11-S, aparte, claro está, del terror de la tragedia, lo más desconcertante e increíble vino a ser la urdimbre humana de la conspiración del crimen por cuenta de cuatro equipos terroristas en las cabinas de otros tantos Boeing, puestos de acuerdo entre sí para suicidarse con todo el pasaje, estrellándose sucesivamente en las Torres, el Pentágono y la Casa Blanca. Lo que seguro que no imaginaban es el Apocalipsis que iban a provocar, aunque si pretendieron dar unas campanadas de alerta a toda la humanidad. Y lo consiguieron con creces.

Maneras de matar

Mataron muriendo, con estremecedora sincronía. Estamos ante el abismo más tenebroso de la conciencia humana, con los peores agravantes de la perversidad. La supresión sangrienta de nuestros semejantes, desde Caín hasta ayer tarde, nos ofrece un espeluznante repertorio de crueldades, aunque muy diferenciadas entre sí. La guerra pura y dura, con la pretensión recíproca de aniquilar al contendiente. La guerra ha tenido siempre, aunque escasas e incumplidas muchas veces, unas reglas de juego. Se suma a las guerras el homicidio de una persona por otra, que reviste las más variadas formas, y va desde el involuntario al criminal, hasta llegar, en casos extremos, al parricidio o al magnicidio. Cada especie reviste en el Código penal un modelo de delito y de sanción, hasta el punto de matar al que mata, aunque hoy va ganando terreno,en todos los países, la condenación a pena de muerte de la misma pena de muerte.

Con el terrorismo desaparece todo vestigio de legitimación moral del crimen y de la violencia de esa estirpe contra personas y cosas. El terrorista convierte a personas inocentes en precio y presión, para imponerles al Estado o a la sociedad sus pretensiones políticas, económicas, e incluso ideológicas y religiosas, ya sea por un individuo aislado, ya por una asociación de malhechores. Las bandas organizadas del secuestro o del tiro en la nuca se están convirtiendo en nuestro mundo en una lacra siniestra, en una oscura patología de las sociedades prósperas y de las deprimidas.

Tras lo dicho hasta aquí, viene a romper todos los moldes el caso de los hombres-bomba, hoy presuntos mártires de una "guerra santa". Henos ante un problema sangriento, de flagrante actualidad y enorme calado, que está pidiendo a voces una nítida clarificación, para que no se nos pudra el lenguaje y, con él, la recta intelección de las cosas. Nada más lejos del terrorismo suicida que los mártires cristianos, ya que los otros matan muriendo y éstos mueren perdonando.

El suicidio terrorista

No es tampoco un juego de palabras esclarecer que matar muriendo no es lo mismo que morir matando. Esto último es lo típico de una batalla en una guerra declarada, donde, por ambas partes el ataque y la defensa se confunden y de algún modo se legitiman, porque los dos suelen creer en la justicia de la propia causa. Son figuras radicalmente distintas del siniestro portador de una chaleco de dinamita, empapada de rencor, que provoca con su explosión en un autobús, en un mercado o una sala de fiestas, una horrenda carnicería, con cuyo espantoso amasijo se confunden las vísceras propias.

Semejante diseño del suicidio terrorista no es, por desgracia, inventado, sino que toma cuerpo en los jóvenes palestinos que defienden ferozmente su causa, en gran parte legítima, pero por unos caminos envenenados, que llevan, primero, al suicidio espiritual y, de resultas, al corporal; aniquilando así diabólicamente, quienes los inducen, a sus personas inexpertas. No cabe invocar torcidamente el martirio de estos pobres muchachos, que me inspiran rechazo y compasión. Nadie llegará al paraíso por caminos infernales.

Más grave, más infinitamente perverso, es el ejemplo de las Internacionales del terrorismo adulto, que emanan de oscuros estados mayores en bandas supranacionales del crimen, cuyo exponente más terrorífico es la organización Al Qaida, que reconoce la autoría del tremendo asesinato de casi tres mil víctimas inocentes en el ya inolvidable 11-S. Eran hombres curtidos, hechos y derechos, los que forzaron, con su suicidio, tan espantosa catástrofe.

Un hombre, máquina mortífera

No existe un arma tan perfecta, tan infernal, y en términos financieros, tan barata, como un ser humano, bien dotado para el conocimiento y la acción, dispuesto a morir haciendo el máximo daño. Ahora que a todos nos preocupan las presumibles armas de destrucción masiva en manos de Sadán Husein, tenemos para nuestra desgracia, que calibrar el potencial mortífero de cuatro sujetos como los pilotos suicidas del World Trade Center y del Pentágono.

Bien justificados están todas las medidas policiales y las sanciones penales para estos enemigos de la humanidad. Pero ni siquiera una guerra preventiva, propiciada por la Naciones Unidas, bastará a protegernos de los aviones suicidas o de los visionarios asociados y henchidos de rencor.

¿Soluciones? Entre todos. Si lo peor nace del corazón humano, tenemos que sembrar a manos llenas semillas de bien, a lo largo y a lo ancho de la humanidad. No habrá nada tan pernicioso para todos, como enfrentar en guerras santas o en nuevas cruzadas al cristianismo y al Islam. Y, por favor, ¿porqué no se resuelve con energía, de una vez por todas, la guerra inmunda Árabe-Israelí, desde las dos siglas combinadas ONU y USA? ¿Por qué no nace ya, ahora mismo, un gigantesco plan Marshall para erradicar, en plan de guerra social, la miseria del planeta?

Que Dios nos proteja. El lo puede y nosotros lo necesitamos.

+ Antonio Montero Moreno

Arzobispo de Mérida-Badajoz

 


Centrales

Se reunió la semana pasada en el Monasterio de Guadalupe

El Consejo Episcopal aporta líneas de acción a las parroquias para aplicar la Asamblea

Durante los pasados 5 y 6 de Septiembre el arzobispo de Mérida-Badajoz, don Antonio Montero, se ha reunido con el Consejo Episcopal para trazar las lineas de trabajo para la diócesis. Este Consejo está formado por el Vicario General, don Amadeo Rodríguez, por los vicarios episcopales, don Francisco Maya, don Antonio Muñoz y don Jose Antonio Salguero, y por el Secretario Canciller de la diócesis, don Jerónimo Hernández.

El lugar elegido fue el Monasterio de Guadalupe donde, además de esta reunión, el Arzobispo y los Vicarios tuvieron oportunidad de participar en las distintas celebraciones en honor de la patrona de Extremadura.

La Asamblea como fondo

En la Agenda de este Consejo Episcopal, de carácter extraordinario, se encontraban diversos temas, pero todos ellos partían del análisis de los resultados de la Asamblea Diocesana del curso pasado que, como primer asunto, pretendía sentar las bases para el trabajo posterior. En este análisis se buscaba destacar aquellas propuestas que salieron de la Asamblea Diocesana y que deben ser puestas en marcha para los próximos años.

A partir de este trabajo, el Consejo Episcopal consideró oportuno presentar a los Consejos Pastorales parroquiales y a los diecisiete arciprestazgos de la diócesis los resultados de la Asamblea, para que estos también puedan hacer su análisis y valoración de ella. Como primer paso para esto, se publicará en el Boletín Oficial del Arzobispado el documento final de la Asamblea.

Planes Pastorales

En linea con este trabajo también se presentará a las comunidades parroquiales un pequeño borrador de lo que debe ser una parroquia a la luz de la Asamblea Diocesana, señalando los elementos que no deben faltar en un Plan Pastoral parroquial desde las claves de misión y contemplación, que eran en las que se movía la Asamblea. En este documento se señalarán tanto las acciones como los equipos pastorales que deben estar presentes dentro de una parroquia.

Siguiendo con el trabajo, el Consejo Episcopal estudió las posibles claves en las que debe moverse y los acentos que tiene que tener el Plan Pastoral diocesano, de carácter trienal, y que ahora tiene que ser elaborado por el Consejo Diocesano de Pastoral, cuya permanente será la encargada de realizar el borrador de dicho Plan. La fecha para su puesta en marcha será enero-febrero del 2003.

Entre los acentos se señala como fundamental la integración entre la contemplación y la misión, como ejes básicos para todo el trabajo pastoral.

Se señalaba, además, como posibles sectores a primar en el Plan Pastoral, la familia, el mundo juvenil y las situaciones de alejamiento de la fe y de dolor humano, todos ellos destacados como fundamentales por la recientemente celebrada Asamblea Diocesana.

Profesores de religión

Otro de los aspectos debatidos en este Consejo Episcopal fue el de los profesores de Enseñanza Religiosa. Se constataba el incremento de centros de enseñanza dentro de la diócesis, así como el aumento de número de horas de religión en algunos centros, lo que ha llevado a un reajuste de profesores a la luz de lo que el Secretariado Diocesano de Enseñanza planteó al Consejo. Se vio la necesidad de que haya laicos que se incorporen al Instituto Superior de Ciencias Religiosas (ISCR) para que puedan estudiar la diplomatura o la licenciatura en ciencias religiosas y así se puedan incorporar como profesores. Otro de los temas tratados con respecto a la Enseñanza Religiosa fue la formación permanente del profesorado de religión, que es un tema que viene dado como exigencia por la propia Conferencia Episcopal Española. En el Consejo se habló de la necesidad de esta formación y de la obligatoriedad de la misma, siendo el ISCR quien, utilizando las estructuras de las Escuelas de Agentes de Pastoral de la diócesis, se encargará de coordinar dicha formación.

Dos aspectos más se pueden destacar de lo tratado por el Consejo Episcopal, por un lado, la presentación del material para la pastoral prematrimonial, realizados por el Secretariado Diocesano de Familia, en cumplimiento de lo que el Directorio Diocesano de Pastoral Prematrimonial, y que se ofertará a las parroquias para su uso en las charlas o encuentros prematrimoniales. Por otro lado, desde una iniciativa del Seminario Metropolitano, se propone profundizar en la cuestión de la Pastoral Vocacional en la Diócesis, utilizando para ello un documento elaborado por el propio Seminario.

Por último, en este Consejo se trataron diversas cuestiones organizativas y de gobierno.

¿Qué es un Plan Pastoral?

Uno los puntos más importantes tratados en este Consejo Episcopal extraordinario, ha sido el referente a los planes pastorales, tanto parroquiales como diocesano. Este es un elemento fundamental dentro de la organización de la vida de la Diócesis y de las parroquias.

El Vicario Episcopal de Evangelización, don Francisco Maya Maya, explica qué un plan pastoral "sirve para indicarle a una comunidad parroquial por donde tiene que caminar y que ha de primar a lo largo de un curso. También debe señalar el Plan, a partir de un análisis de la situación, cuáles son los objetivos y las lineas fundamentales de trabajo, qué acciones se tienen que realizar para lograr esos objetivos, quienes son las personas encargadas de realizar las tareas, en cuanto tiempo y cómo y cuando se va a evaluar la consecución de dicho Plan. Es decir, un Plan Pastoral quiere prever lo que va a pasar en la vida de una comunidad parroquial, para adelantarse a ese futuro y así poder plantear qué respuestas pastorales ir dando a las distintas situaciones de la vida de la parroquia."

 

El General de los franciscanos cree que "Nadie es tan malo que no pueda comenzar una vida nueva"

Proponen a los franciscanos de Belén como candidatos al Premio Nobel de la Paz

La candidatura de los franciscanos de Belén para recibir este prestigioso galardón ha partido de un grupo de alcaldes de la región italiana de la Toscana, quienes han destacado el heroísmo y la valentía de los religiosos en medio del asedio y la tensión que se vivió en algunos momentos, especialmente ante el uso de la fuerza y los disparos de las tropas israelies. Hasta el próximo mes de octubre, cuando la Academia sueca anuncie su decisión, no se conocerá el nombre de la persona o institución que reciba este galardón.

Asedio en Tierra Santa

Como es sabido, entre abril y mayo pasados, la comunidad franciscana de la basílica de la Natividad sufrió durante cinco semanas el asedio del Ejército israelí, tras la ocupación por parte de más de doscientos palestinos del interior del templo. A pesar de la carestía de víveres y de los cortes de luz y de agua, los franciscanos ofrecieron alimentos y cobijo a los refugiados, y en varias ocasiones se ofrecieron como intermediarios entre las dos partes en conflicto, si bien en todo momento aseguraron que nunca dejarían el convento ni abandonarían a los palestinos a su suerte.

En este contexto, el Ministro General de los Hermanos Menores (Franciscanos), Giacobo Bini, ha declarado que "estamos perdiendo cada vez más la esperanza y habituándonos a la guerra. Lo cual es terrible". Así ha venido a definir el ambiente prebélico que se respira en el mundo, un año después del 11-S, "porque todavía vivimos situaciones de tensión y de guerra en Tierra Santa, se está preparando otra contra Irak y en Afganistán están muy lejos de haber terminado".

Ante este oscuro panorama, Bini propone el mensaje de san Francisco de Asís, que "trata, ante todo, de no identificar el mal con el hombre que lo comete, con un sentimiento de indulgencia y de amor a todos, porque nadie es tan malo que no pueda comenzar una vida nueva". Para el superior general de los franciscanos, el santo de Asís es un ejemplo evidente e imitable de la espiritualidad del encuentro: "Francisco sale al encuentro, no espera que alguien venga a pedir perdón".

 

Juan Pablo II: Combatir el terrorismo exige combatir sus causas

Subraya en particular la "injusticia" y la "opresión"

Juan Pablo II pidió el pasado sábado a los líderes mundiales combatir el terrorismo - "crimen contra la humanidad"-combatiendo sus raíces, en particular la "injusticia" y la "opresión".

Responder al terrorismo, afirmó el Papa, exige "tomar nuevas y creativas iniciativas políticas, diplomáticas, y económicas orientadas a acabar con las situaciones escandalosas de grave injusticia, opresión y marginación, que siguen oprimiendo a innumerables miembros de la familia humana".

Terrorismo y derechos

"La Historia, de hecho, muestra que el reclutamiento de terroristas se logra más fácilmente en áreas en las que los derechos humanos son violados y en los que la injusticia forma parte de la vida cotidiana", constató en un discurso pronunciado al recibir las cartas credenciales de la nueva embajadora de Gran Bretaña ante la Santa Sede, Kathryn Frances Colvin.

"Esto no quiere decir que las desigualdades y abusos que existen en el mundo justifiquen los actos terroristas -advirtió el pontífice-: no puede haber, desde luego, justificación alguna para la violencia y el desprecio de la vida humana".

Por este motivo, no dudó en calificar a los actos terroristas como "auténtico crimen contra la humanidad".

"De todos modos -añadió-, la comunidad internacional no puede seguir dejando de subrayar las causas que llevan especialmente a jóvenes a perder la esperanza en la humanidad, en la vida misma y en el futuro, y a caer en la tentación de la violencia, el odio, y en el deseo de venganza a todo coste".

Por este motivo, recordó que convocó el pasado 24 de enero en Asís el encuentro de líderes religiosos con el objetivo de ratificar la cooperación "entre hombres y mujeres de buena voluntad de todo lugar en la construcción de un futuro de paz".

"En definitiva -aclaró-, la esperanza por un mundo mejor depende de una conversión de corazones y de una renovación espiritual de las sociedades", afirmó el obispo de Roma.

"La construcción de esta cultura global de solidaridad es quizás la tarea moral más grande que debe afrontar hoy la humanidad", aseguró.

Modelos alternativos

Este es un desafío particularmente importante para los países occidentales, concluyó, donde los valores cristianos son cuestionados en estos momentos por "modelos culturales alternativos".

Estos modelos, aclaró, "se arraigan en un individualismo exagerado que lleva con frecuencia a la indiferencia, al hedonismo, al consumismo, y al materialismo práctico, que puede erosionar e incluso subvertir los cimientos de la vida social".

 


Noticiario diocesano

Participan expertos de toda España

El lunes comienza en Badajoz el XVI Simposio Matrimonial Canónico

Este lunes dará comienzo en el Seminario Metropolitano de Badajoz el XVI Simposio de Derecho Matrimonial Canónico, que se prolongará hasta el próximo viernes, día 20. Este evento está organizado por la Facultad de Derecho Canónico de la Universidad Pontificia de Salamanca y el Tribunal Eclesiástico del Arzobispado de Mérida-Badajoz y cuenta con la colaboración de Caja Badajoz.

Cada dos años

Este tipo de simposios tienen periodicidad bianual, el último se celebró en Salamanca, y se lleva a cabo en diócesis distintas cada año con el fin de acercar el derecho a todas las diócesis españolas. Según don José Gago, juez instructor del Tribunal Metropolitano de primera instancia, el Arzobispado de Mérida-Badajoz era el único donde no se había celebrado, dado su juventud. Para don José Gago, un simposio de este tipo significa un honor por recibir especialistas de toda España. Hay además una nutrida representación de ponentes extremeños, con el padre Díaz Moreno, jesuita de villafranca de los Barros que es catedrático en las universidades Pontificias de Comillas y Salamanca; don Adrián González Martín, Vicario Judicial de Mérida-Badajoz; don Juan A. Sendín, Vicario Judicial de la diócesis de Plasencia, la psicóloga de Villagonzalo, doña Raquel Sánchez Ordóñez, profesora en la Universidad Pontificia de Salamanca y don Manuel J. Arroba Conde, de Don Benito, profesor de la Pontificia Universidad Lateranense de Roma.

Misión

El tribunal Metropolitano tiene como misión juzgar en primera instancia las causas del Arzobispado de Mérida-Badajoz y en segunda instancia las de las otras dos diócesis extremeñas: Coria-Cáceres y Plasencia. Este tribunal cuenta con siete miembros, de ellos cinco jueces y dos notarios. Posee dos instructorías en primera instancia, al frente de cada cual hay un juez instructor, a fin de agilizar la tramitación de las causas.

 

Un sacerdote y un laico de la diócesis reciben distinciones de la Santa Sede

Se trata de don Adrián González y de don Manuel Trenado

Dos miembros de nuestra comunidad diocesana, un sacerdote y un laico, acaban de recibir sendas distinciones honoríficas por parte de la Santa Sede por los servicios prestados a la Iglesia a lo largo de su vida. Se trata del sacerdote, Vicario Judicial del Arzobispado, don Adrián González Martín nombrado Prelado de Honor de Su Santidad y de don Manuel Trenado, que ha recibido la "Medalla Benemerentis".

Don Adrián González recibirá el documento de la Secretaría de Estado del Vaticano en el que se le nombra Prelado de Honor de Su Santidad este lunes, en el transcurso de la inauguración del Simposio de Derecho Matrimonial Canónico que se celebrará en Badajoz. Nació en 1932 en Albalá (Cáceres). Cursó sus estudios en el Seminario Diocesano y posteriormente realizó la licenciatura de Derecho Canónico en la Universidad Pontificia de Salamanca y de Derecho Civil en la Universidad estatal de la misma ciudad. Posterirormente se doctoró en Derecho Canónico en la Universidad de Navarra.

Don Adrián ha sido capellán de diversas congregaciones religiosas femeninas en la capital pacense y profesor en el Seminario.

En la Curia diocesana ha ocupado varios cargos durante 48 años, veinte de ellos en la Curia administrativa pasando sucesivamente por los cargos de notario de matrimonio, canciller del obispado y auxiliar de administración. Desde 1974 hasta ahora ha pasado por la Curia de justicia como vicario judicial y presidente del Tribunal Eclesiástico, cargo que desde el 80 al 86 simuntaneó con el de secretario general del entonces obispado.

Desde el año 46 es canónogo y desde 1990 pertenece también al Colegio de Consultores.

Seglar entregado

Don Manuel Trenado es padre de dos hijos y, aunque es andaluz de nacimiento, se trasladó a Extremadura a los nueve meses. Ahora tiene 81 años.

Ha sido industrial de la construcción y recaudador, además de concejal teniente de alcalde y delegado municipal en la Barriada de san Fernando de Badajoz durante 14 años.

Es miembro de la Hermandad Sacramental del Santísimo Cristo de la Angustia desde su fundación, donde fue reelegido varias veces como Hermano Mayor y es miembro del consejo Asesor de Hermandades y Cofradías de nuestra diócesis desde su fundación.

Además es representante de todas las hermandades en el Consejo Diocesano de Pastoral.

La Medalla Benemerentis se concede, por parte de la Santa Sede, para reconocer méritos extraordinarios. Los de don Manuel son, además de los ya dichos, sus múltiples intervenciones desde la más absoluta discreción en favor de multitud de asuntos relacionados con muy distintas facetas de la vida diocesana. Por jemplo, recientemente, sus intervenciones han sido importantes en temas como la puesta en marcha del Colegio Diocesano o la parroquia de Jesús Obrero, en el Cerro de Reyes y muy desde antiguo los esfuerzos en favor de su propia parroquia de San Fernando.

 

Permanecerá abierto hasta el 16 de octubre

Se abre el plazo de matrícula en eI Instituto Superior de Ciencias Religiosas

Se abrirá este lunes el plazo de matrícula para todos aquellos que quieran matricularse en el Instituto Superior de ciencias Religiosas "Santa María de Guadalupe" de cara al próximo curso académico. Los interesados tendrán de plazo hasta el 16 de octubre en la sede del centro, en la calle Ramón Albarrán, 36. Para obtener información pueden hacerlo en esta misma sede en el el teléfono (924) 2477750 en horario de tarde, de 18 a 21 horas.

El Instituto Superior de Ciencias Religiosas es un centro patrocinado por la Universidad Pontificia de Salamanca, que ofrece la posibilidad de obtener la diplomatura y la licenciatura en Ciencias Religiosas, títulos académicos con reconocimiento y efectos civiles. Cuenta con tres sedes, una en cada diócesis extremeña.

El funcionamiento es cíclico tanto para el Plan de Estudios de diplomatura como para el bienio de licenciatura. Por ello los alumnos que se matriculen por primera vez, se incorporarán al segundo curso, si bien es obligatorio que cursen las siguientes asignaturas llave de primero: Teología de la Revelación y de la fe, Introducción a la Sagrada Escritura, Metodología Científica.

El Instituto Superior de ciencias Religiosas contó durante el último curso con 91 alumnos matriculados, 80 de ellos con matrícula ordinaria y 11 con matrícula extraordinaria. Coincidiendo con su tercer año de funcionamiento, el pasado curso terminó sus estudios la primera promoción de diplomados. Fueron en total 31 los alumnos que terminan el primer ciclo, de ellos 16 en el centro de Badajoz, 7 en Cáceres y 8 en Plasencia.

 

Jóvenes de Acción Católica prepara su programación para este curso

Descataca un encuentro de animadores de las diócesis extremeñas

La comisión diocesana del Movimiento de Jóvenes de Acción Católica (MJAC), se reunió el día 9 en el Seminario Metropolitano "San Atón", en Badajoz, para trazar las lineas sobre las que sustentará la acción y la reflexión de este movimiento para el curso que ahora empieza.

De lo reflexionado en este encuentro, se destacó como positivo que este Movimiento está cuajando en todos los lugares donde se encuentra en marcha.

Encuentro interdiocesano

Se calificaron como positivas las actividades realizadas este verano por algunos grupos y se proyectaron para el presente curso diversos encuentros diocesanos, como un retiro espiritual en noviembre, e interdiocesanos, como un encuentro de animadores de las tres diócesis extremeñas.

La comisión diocesana está formada por los animadores y consiliarios de todos los grupos ­seis, con casi sesenta jóvenes­ que, en la diócesis de Mérida-Badajoz, se están iniciando.

 

Agenda

TVE retransmitirá desde Badajoz las eucaristías del día 1 y 3 de noviembre

La segunda cadena de TVE retransmitirá las eucaristías del día uno y tres de noviembre, desde la parroquia de Jesús Obrero, en el barrio pacense del Cerro de Reyes a las 10,30 de la mañana.

La del día uno, festividad de Todos los Santos, servirá para agradecer al resto de España la ayuda prestada tras la riada que asoló a esta barriada en noviembre de 1997, con motivo del quinto aniversario de la tragedia. La del día tres será la eucaristía habitual que retransmite la 2 de TVE cada domingo.

Ambas celebraciones irán precedidas de un reportaje; el primer día sobre la nueva parroquia y el barrio en el que se enclava y el segundo sobre la ciudad pacense y la Catedral Metropolitana.


Al paso de Dios

Asuntos especiales

Muchos cristianos no suelen interesarse por determinados asuntos, porque les parece que son exclusivamente para expertos o para aquellos a los que "les da" por esas cosas. Uno de esos asuntos es la ecología, tema de la recientemente celebrada en África del Sur Cumbre de la Tierra. Sin embargo, pocos temas nos afectan tanto a todos los seres humanos como los tratados en este foro. Sus conclusiones, independientemente de la satisfacción que puedan producirnos, e incluso de las reservas éticas que tengamos ante ellas, deberían estar en nuestra reflexión y preocupación personal y también a nuestra inquietud religiosa. Los creyentes, en efecto, hemos de tomar conciencia de los problemas medioambientales del Planeta Tierra, pues éstos tienen en la moral personal y social una de sus dimensiones fundamentales: de ellos se derivan responsabilidades especiales encomendadas a todos los seres humanos por El Creador. Es para nosotros un deber ineludible el esforzarnos, junto a otras creencias y opciones, en las cuestiones de fondo:

- Que el centro de toda preocupación ecológica es el hombre, porque él es el sujeto de las acciones que se proponen y porque también es el destinatario del bien que se persigue;

- Que toda política en el campo ecológico ha de buscar un desarrollo humano integral, que tenga en cuenta sus aspectos económicos, sociales y ambientales;

- Y que el punto de partida de cualquier preocupación medioambiental es una mayor solidaridad mundial, que haga posible un desarrollo sostenible de los países más pobres.

Amadeo Rodríguez Magro
(
amadeo.vgeneral@planalfa.es)


Liturgia del domingo

Celebramos el XXIV Domingo del Tiempo Ordinario

Palabra de Dios


Libro del Eclesiástico 27, 33-28, 9

El furor y la cólera son odiosos: el pecador los posee. Del vengativo se vengará el Señor y llevará estrecha cuenta de sus culpas. Perdona las ofensas a tu prójimo y se te perdonarán los pecados cuando lo pidas. ¿Cómo puede un hombre guardar rencor a otro y pedir la salud al Señor? No tiene compasión de sus semejantes, ¿y pide perdón de sus pecados?. Si El, que es carne, conserva la ira, ¿quién expiará por sus pecados? Piensa en tu fin y cesa en tu enojo, en la muerte y corrupción y guarda los mandamientos. Recuerda los mandamientos y no te enojes con tu prójimo, la alianza del señor, y perdona el error.

 

Salmo 102, 1-2, 3-4, 9-10, 11-12

R. El Señor es compasivo y misericordioso, / lento a la ira y rico en clemencia.

Bendice, alma mía, al Señor, / y todo mi ser a su santo nombre. / Bendice, alma mí, al Señor, / y no olvides sus beneficios.

 

Carta de S. Pablo a los Romanos 14, 7-9

Hermanos: ninguno de nosotros vive para sí mismo y ninguno muere para sí mismo. Si vivimos, vivimos para el Señor; si morimos, morimos para el Señor. En la vida y en la muerte somos del Señor. Para esto murió y resucitó Cristo, para ser Señor de vivos y muertos.

 

Evangelio según san Mateo 18, 21-35

En aquel tiempo, acercándose Pedro a Jesús le preguntó:

- Si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces le tengo que perdonar? ¿Hasta siete veces?

Jesús le contesta:

- No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.

Y les propuso esta parábola:

- Se parece el reino de los cielos a un rey que quiso ajustar las cuentas con sus empleados. Al empezar a ajustarlas, le presentaron a uno que debía diez mil talentos. Como no tenía con que pagar, el señor mandó que lo vendieran a él con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara así. El empleado arrojándose a sus pies, le suplicaba diciendo: "Ten paciencia conmigo y te lo pagaré".

El señor tuvo lástima de aquel empleado y lo dejó marchar, perdonándole la deuda. Pero al salir, el empleado aquel encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y agarrándolo lo estrangulaba diciendo: "Págame lo que me debes" El compañero, arrojándose a sus pies, le rogaba diciendo: "Ten paciencia conmigo y te lo pagaré". Pero él se negó y fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía. Sus compañeros, al ver lo ocurrido, quedaron consternados y fueron a contarle a su señor todo lo sucedido. Entonces el señor lo llamó y le dijo: "¡Siervo malvado! Toda aquella deuda te la perdoné porque me lo pediste. ¿No debías tú también tener compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?". Y el señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda.

Lo mismo hará con vosotros mi Padre del cielo si cada cual no perdona de corazón a sus hermanos.

 

Lecturas bíblicas para los días de la semana

16, lunes: 1Cor 11, 17-26; Lc 7, 1-10.
17, martes: 1Cor 12, 12-14; Lc 7, 11-17.
18, miércoles: 1Cor 12, 31. 13, 13; Lc 7, 31-35.
19, jueves: 1Cor 15, 1-11; Lc 7, 36-50.
20, viernes: 1Cor 15, 12-20; Lc 8, 1-3.
21, sábado: Ef 4, 1-7. 11-13; Mt 9, 9-13.
22, domingo: Is 55, 6-9; Flp 1, 20c-24. 27a; Mt 20, 1-16.

 

Comentario litúrgico

Un perdón comprometido

Las lecturas de hoy nos hablan del perdón. Eso que pedimos constantemente al Señor. La misma liturgia eucarística del domingo nos invita, en el rito penitencial, a pedir perdón de nuestros pecados y faltas para así prepararnos para la escucha de la Palabra y participar en la Eucaristía.

Es una realidad tan natural, que frecuentemente nos quedamos encerrados en ella sin darnos cuenta de que pedir perdón de nuestros pecados no sólo nos obliga a hacer un propósito de enmendarnos, sino también nos coloca en una situación bastante comprometida. Y, la realidad, es que no podemos dejar de pedir constantemente perdón de nuestros pecados.

La primera lectura aporta una idea que nos puede ayudar en nuestra reflexión: &laqno;Furor y cólera son odiosos, el pecador los posee.». Son como una radiografía del corazón humano que presenta ante la mirada de Dios algo totalmente inamisible. Si Dios es amor, no puede aceptar el odio en el corazón del hombre.

Si nos acercamos al evangelio de hoy nos topamos con un Pedro perplejo ante la doctrina de Cristo. El apóstol hizo la pregunta con la seguridad de que su opinión era la más justa pues la defendía la mayoría de los maestros de la Ley. Por eso no dudó en fijar en siete veces el colmo de la paciencia y del perdón con el hermano que tan repetidamente ha ofendido.

Pero a renglón seguido nos encontramos con la respuesta de Cristo que rompe todos los moldes: &laqno;No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete». Por si alguna mente matemática se dispusiera a hacer el cálculo, Cristo inmediatamente propuso la parábola que exponía con claridad su doctrina.

Antonio Luis Martínez

 

Santoral

20 de septiembre: San José María Yermo (1851-1904)

Veniros conmigo a la colina del Calvario de la ciudad mexicana de León. Mientras José María Yermo avanza de mañana para celebrar la misa de alba, contempla un espectáculo absolutamente terrible: unos cerdos semisalvajes, atraídos por el olor de la placenta, están devorando a dos recién nacidos que han sido abandonados. El impacto que semejantes muertes le producen, transforma para siempre la existencia de un sacerdote nacido en las clases acomodadas, y desde ahora su vida será un incesante crecimiento en la santidad más práctica que se pueda imaginar, o sea, dedicarse a los elegidos de Dios, que son los pobres, y, de entre ellos, a los más preferidos de todos: los niños, y aún de entre estos, a los abandonados.

A mi lo que me gusta de este santo es su enorme inteligencia sobrenatural, pues no hay forma de equivocarse si uno vive con total preferencia en favor de aquellos que Dios prefiere totalmente. Los pequeños nacidos de la miseria y abandonados no son ya los primeros, sino los primerísimos para Dios. Que conste que no estoy exagerando.

Nuestro buen cura tendrá desde entonces una vida llena de trabajos, calumnias, dificultades y apuros, fundando las "Siervas del Sagrado Corazón y de los Pobres", al cuidado de los orfanatos y luchando contra todo infanticidio. Ergo, pues, por consiguiente, así que, por lo tanto, ahora bien...como dice mi amigo Pepe.

Manuel Amezcua

Los santos de la semana

16, lunes: Cornelio, Cipriano, Eufemia, Edita.
17, martes: Roberto Belarmino, Lamberto, Columba.
18, miércoles: Ariadna, Ferreolo, Ricarda.
19, jueves: Jenaro, Trófimo, Pomposa, María de Cervellón.
20, viernes: Andrés Kim Taegon, Pablo Chong Hasang y comp.mrts.
21, sábado: Mateo ap., Jonás, Maura, Pánfilo.
22, domingo: Emérita, Basilia, Salaberga.

 


Contraportada

Cardenal Edward Egan, arzobispo de Nueva York

He visto la santidad bajo los cascotes

Tras los atentados de las Torres Gemelas de Nueva York, la vida de la ciudad ha cambiado inevitablemente. Un cambio moral y civil, según explica el cardenal Edward Egan, de 69 años, arzobispo de Nueva York. "Toda situación, todo drama, todo evento vivido a través del dolor es una experiencia espiritual para todos -explica el cardenal-. En el fondo, este dolor nuestro es la demostración de que la sangre, como la esperanza no hace distinción de raza o nacionalidad... Es una lástima que la prensa internacional se haya dejado escapar los ejemplos de fe y los símbolos de esperanza más auténticos de la gente". Traemos a la última una entrevista de Zenit.org-Avvenire aparecida en Paraula, publicación de la archidiócesis de Valencia.

 

- Durante el Sínodo usted habló de un examen de conciencia por parte de todos los estadounidenses.

- Cuando me preguntaron si los estadounidenses habían hecho un examen de conciencia, respondí que seguramente lo estaban haciendo, pero dije también que el verdadero examen de conciencia no debe hacerse sólo en casos extraordinarios como éstos, sino que debe ser una práctica constante para todos los hombres de cada nación.

- Usted ha pasado de una tranquila diócesis de Connecticut a guiar a la Iglesia en Nueva York en uno de los momentos más difíciles de su historia. ¿Cómo ha vivido esta experiencia?

- Fuí enviado por el Papa a guiar la Iglesia neoyorquina, pasando de la tranquila diócesis de Bridgeport a la más complicada y multiétnica de Nueva York. Pensé que sería sólo un paso institucional que pronto me habría llevado a asumir las costumbres de la gran ciudad, como los veinte años transcurridos en Italia. En cambio, nunca hubiera pensado poder se un testigo ocular de aquella tragedia que ha cambiado la suerte de miles de personas. Una lección de vida que ciertamente será imposible olvidar.

- ¿Cuáles son los recuerdos más claros?

- Aquellos días, en las diversas visitas entre aquellas ruinas, observando el trabajo de nuestra gente entre los cascotes he visto muchas veces la santidad. Tras aquellos hechos trágicos he entrado en contacto con muchas familias golpeados por la pérdida de uno o más familiares: hombres honestos que trabajaban para llevar a casa el pan. Episodios sencillos, íntimos y personales que bastan para ofrecer una idea del dolor de estas personas, demasiado a menudo disminuidas por descripciones económicas o consumistas.

Han cambiado muchas cosas

- ¿ Cómo es Estados Unidos tras el atentado?

- Es otro Estados Unidos del que no se quiere hablar nunca: lo vemos en las iglesias, entre las paredes de casa o en los confesionarios. Es gente que quiere seguir esperando con la ayuda de la oración. Todo esto lo pueden confirmar los muchos sacerdotes empeñados en las iglesias de Nueva York, en las calles o las diversas comunidades.

- Usted fue uno de los primeros en llegar al desastre ¿Qué ha cambiado en usted?

- Mi experiencia en estos meses es rica de grandes y pequeños gestos cotidianos que me traen constantemente a la memoria aquellas indelebles horas pasadas a pocos metros de las Torres Gemelas. Aquel día llegué casi inmediatamente con la ayuda de un policía a la zona: allí el caos era total. Me dijeron que corriera al hospital de San Vicente para acoger a los muertos. Fui y me encontré junto a grupo de médicos empeñados en socorrer a los primeros heridos. Uno de ellos tenía a su padre en el piso 104 de una de las Torres. Le dije que fuera a buscarlo pero la respuesta fue decidida: "no". El médico me dijo: "tengo que quedarme aquí". Días después el médico me escribió una carta llena de sentimiento y de fe, en la que me decía que su padre era un desaparecido, uno de los cuatro mil muertos nunca encontrados.

- Usted ha subrayado el nacimiento de un nuevo modelo de santidad. ¿Cuál?

- En este período he visto numerosísimos ejemplos de santidad. Santidad laica, pero con un impulso hacia lo sobrenatural. Recordemos que el dolor es igual en todas partes del mundo. Nuestra gente la ha demostrado y lo está demostrando con un empeño humano que requiere todavía un precio alto a pagar en materia de seguridad. Sé, por ejemplo, que en muchos casos hay personas que han trabajado como bomberos, pero también como obreros en el "Ground Zero". Por este motivo, están sometidos a un estricto control médico por culpa de los efectos colaterales causados del mortífero polvo que han respirado. No sabemos todavía lo que nos espera en el futuro.

Paraula


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