Noticias de la Santa Sede
Christus Rex Information Service
26 de Enero 1997
Iglesia en camino
Semanario de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz (España)
E-Mail: Iglenca@grn.es
No. 194 - Año V - 26 de enero de 1997
Portada
La Infancia Misionera ayuda a 20 millones de niños en el
Tercer Mundo
Hoy se celebra en todas las diócesis españolas la
tradicional Jornada de la Infancia Misionera, la antigua "Santa
Infancia", con ella se pretende poner de manifiesto la gran obra que
desarrollan los más pequeños, mediante su
espíritu misionero y su ayuda económica a favor de los
niños de las misiones, especialmente en el Tercer Mundo. Con
el dinero recaudado por los más pequeños se ayuda a
cerca de 20 millones de niños, colaborando al sostenimiento de
miles de obras asistenciales y educativas. En el año 1995 los
niños de nuestra diócesis recaudaron casi 5 millones de
pesetas para este fin.
Pero la Infancia Misionera no reduce su tarea a recoger unos fondos
económicos para la Misiones, sino que su acción con los
niños cristianos abarca otros aspectos:
€ Formación: educa a los niños en la dimensión
misionera, los forma en el espíritu de servicio para ayudar a
los necesitados y los invita a considerar su posible vocación
misionera.
€ Información: difunde entre los pequeños noticias sobre
los valores y culturas de los pueblos y sobre la acción
misionera de la Iglesia.
€ Oración: pide a los niños que recen por las misiones y
por sus amigos cercanos y lejanos, uniéndose así a las
intenciones del Papa.
€ Sacrificio: educa a los niños en el ofrecimiento de los
sufrimientos, como medio de unirse acción salvadora de Cristo.
Editorial
Los mendigos de la calle
Tema ingrato donde los haya. Complicado también. No siga
leyendo si espera al final de estas líneas encontrarle una
respuesta clara y taxativa. Se entrecruzan en este fenómeno las
razones de la mente con los sentimientos del corazón y, sin
llegar a tanto, las normas de conducta que uno mismo se traza con lo
que se practica después. ¿Compasión, respeto humano,
liberarse de un acoso?
Ante el pordiosero de la esquina de enfrente, del portal mismo de
nuestra casa, brotan en cualquier persona sana actitudes de respeto y
de compasión. Lamenta uno sinceramente que se den tantos casos
así en una sociedad opulenta, e incluso piensas para tus
adentros que podrían cambiarse los papeles y verte tú
mismo en semejante situación.
Pero, como el espectáculo es diario y no nos coge de improviso,
terminamos por conocer a estos prójimos nuestros que ejercen
como oficio la mendicidad. Puede darse, ¿cómo no? el parado
endémico, padre de familia, que no puede hoy alimentar a sus
hijos. Mas empiezan las preguntas: ¿Es un camino atinado acallarlo
cada día con unas pesetas humillantes que, más que
resolver, prolongan la situación? Además, terminamos por
saber que ese no es precisamente el caso. El o la que tienes a la
vista es una víctima del alcoholismo o de la droga, que te pide
para sí el dinero y ya te imaginas para qué. Más
triste todavía, descubres a menudo, en su rostro y en toda su
figura, los signos de un Sida galopante. ¿Qué hacer,
Señor?
A todos se nos ocurre remitir educadamente a estos hermanos a
instituciones, excelentes en muchos casos, de atención
sanitaria o social. Pero, ¡nanay! Los más prefieren la calle y
no te piden consejo sino dinero. Así que, rascas el bolsillo (a
veces sin convicción y para quitarles de encima, ¡qué
pena!) o no les echas cuenta, siguiendo tu camino con mal sabor de
boca o con escozor de la conciencia. ¡Vaya por Dios!
Moraleja: Es malo ser insensibles al tema. Son hermanos nuestros y
nosotros vivimos bien. Su problema no es particular, sino de la
sociedad entera de la que soy miembro. Las autoridades han de ocuparse
a fondo del problema, sin limitarse al expediente de limpiar las
calles. No es muy lógico el perrilleo de la limosna. Pero si no
les damos nada, ¿a ver qué estamos haciendo en nuestra vida
diaria por atajar las causas de esta plaga?
Carta del Arzobispo
Los días ordinarios y grises
"Bajó con ellos y vino a Nazaret y les estaba sujeto y su madre
guardaba todo esto en su corazón. Jesús crecía en
sabiduría y en gracia delante de Dios y de los hombres" (Lc.
4,31-32).
Así, de una tacada y en cuatro líneas, describe san
Lucas, el único evangelista que los menciona, los dieciocho
años que van desde el episodio en el templo hasta la vida
pública de Jesús. Fueron treinta, en total, los
transcurridos en Nazaret durante su llamada vida oculta, o sea,
corriente, ordinaria y normal; idéntica, al menos en
apariencia, a la de cualquier hijo de vecino. Así
transcurrieron el noventa por ciento de los días en los que el
Hijo de Dios compartió con nosotros en la tierra la
condición humana.
Esta condición reviste, en todos los continentes y culturas,
las más variadas expresiones, pero en todas partes la vida se
distribuye entre las jornadas ordinarias, repetidas día tras
día e iguales entre sí, que ocupan más fechas en
el calendario, y aquellas otras, de carácter festivo, de ocio,
o, al menos, de actividades bien distintas de la ocupación
habitual. Baste pensar en la muchedumbre silenciosa de las amas de
casa; en el colectivo inabarcable de los alumnos y profesores de todos
los centros de enseñanza del país, desde el materno
infantil hasta el doctorado; en el ejército de los funcionarios
del Estado, de la sanidad, de la industria, del comercio en todos sus
niveles.
Asomándonos a ese enjambre de la gran colmena humana, salta a
la vista que, para la inmensa mayoría de nuestros semejantes el
trabajo, junto a la familia, es el gran eje de su vida y un camino
indispensable de su autorrealización. Si aciertas en esos dos
capítulos de tu existencia, no sólo tu vida ordinaria,
sino tu vida como tal, está prácticamente asegurada.
La noria de los días
Vida ordinaria son también los otros mundos de la persona; el
descanso y el ocio, con programas bien conocidos para el fin de
semana: como el traslado al campo o las actividades religiosas,
culturales, deportivas; o el consumo frenético de las ofertas
de televisión. Así los días laborables y los
paréntesis festivos, estos cada vez más dilatados, se
van articulando como engranajes de una noria en la que se implican
como autómatas miles y miles de seres humanos de la sociedad de
consumo.
Es innegable, repito, que el entramado personal, familiar, profesional
y social del propio régimen de vida es el que desarrolla
nuestra personalidad y que, sumado nuestro empeño al de
millares y millones de otros hombres y mujeres, hace avanzar la
historia hacia horizontes de progreso integral.
No se puede ignorar, sin embargo, el impacto que, por exceso o
defecto, por fas o por nefas, produce en nuestra persona ese rodaje
monótono de las horas y los días. Por ejemplo, cuando el
género de vida de incontables indivíduos da lo mismo
varones que mujeres adolece de monotonía y no despierta
interés en sus protagonistas, suele desembocar a menudo en el
aburrimiento y merma la autorrealización de la persona.
Allí donde no hay más compensación que las
quinielas y bonolotos, cuando no el aturdimiento finisemanal de la
diversión a tope, están al acecho la amenaza del alcohol
o de cosas peores.
No sé si es más o menos frecuente esta otra
desviación típica o tópica. La de quienes
trabajan febrilmente exprimiendo el propio sujeto hasta las fronteras
del estress: mujeres madres de familia, amas de casa y con trabajo
fuera del hogar; esposos en parecidas circunstancias, que, sin
pluriempleo u horas extras hasta la extenuación, no pueden
hacer frente al presupuesto familiar, al que previamente le fijaron un
listón bastante alto, para sostener un cierto standing de
vivienda, colegios de hijos, marca de automóviles y relaciones
sociales. ¿Qué ocurre? Pues, lo de siempre. Esto exprime a las
personas y les conduce a un progresivo empobrecimiento espiritual,
cultural y cívico.
No envilecer lo ordinario
Jugando un poco con las palabras, bueno es barajar un manojo de
vocablos, adjetivos casi todos, que iluminan el significado y el
sentido de la vida cotidiana. Ordinario viene de orden. ¿Y
quién puede cuestionar la bondad de un régimen de vida
sometido a un ordenamiento sabio y razonable? Ordinario
también, dicho sin reticencia alguna, es lo usual, lo
acostumbrado, lo normal, lo comúnmente aceptado y realizado por
los miembros de la comunidad. En el lenguaje institucional de la
Iglesia, se llama Ordinario, como nombre, no como adjetivo, al Obispo
diocesano, a su Vicario general y a los Superiores mayores de las
congregaciones religiosas con sacerdotes. En Alemania, los Obispados
se llaman Ordinariatos. Pero, en el polo opuesto, y con uso muy
frecuente en nuestro idioma, se califica de ordinario a un sujeto de
malos modales y, a los productos que segrega, ordinarieces.
Cuando hablamos de días ordinarios y días grises, es
claro que no vamos por ahí. Pero sí registramos una
realidad, más o menos patológica, que prolifera lo mismo
en las personas que en las instituciones, siempre que se repiten a
diario y a veces durante años y años, determinados
clichés de la conducta personal o la gestión de asuntos.
"Assueta vilescunt" decían los romanos. Las cosas se envilecen
por su repetición. Y, en un plano más hondo, apuntando a
la conciencia y a la sensibilidad de las personas, que estamos
detrás de esos fenómenos, no cabe la menor duda de que
la rutina nos desgasta, merma nuestra atención, achata nuestra
escala de valores y debilita, incluso hasta la alerta roja, el sentido
de la responsabilidad.
Revisiones periódicas
No esperemos a ocasiones solemnes, a terribles sacudidas, a
conversiones llamativas, para revisar los engranajes de nuestro
funcionamiento rutinario y para prestar oídos a la
crítica o el malestar difuso que originan nuestros
comportamientos. Todos nos dormimos sobre los laureles y, en
ocasiones, por nuestro vuelo corto, nuestra estrechez de horizontes,
nuestra pereza mental o nuestra frialdad de corazón, ni
siquiera tenemos laureles sobre los que apoyar la cabeza.
¡Nada, empero, ni de arredrarse, ni de amilanarse por esto! El tono
gris de la existencia no siempre ni las más de las veces
obedece a la ausencia de motivaciones recias o de capacidad de
entrega. Con la mayoría de las personas, se ha demostrado eso
con creces en ocasiones precedentes. Urge entonces la revisión
periódica, lo mismo de los automóviles que de sus
conductores. ¿Y por qué no también de las instituciones:
diócesis, parroquia, movimiento, comunidad, grupo? En las
restauraciones de monumentos se operan hoy en día
auténticos prodigios. Todos somos manifiestamente mejorables.
¡Ven Espíritu Santo!
+Antonio Montero
Arzobispo de M&eeacute;rida-Badajoz
Centrales
La Obra de la Infancia Misionera trata de promover una fraternidad
sin frontera a través de los niños
Hoy se celebra la la Jornada Mundial, con el es eslogan "Extiende tus
manos al mundo"
"Extiende tus manos al mundo" es el eslogan con que se presenta la
"Jornada Mundial de la Infancia Misionera", que se celebra este
domingo, 26 de enero. Se nos hace una invitación a una
fraternidad sin fronteras, a través de los niños.
Un proceso
La referencia a "las manos" es el remate de un proceso
pedagógico que, durante tres años consecutivos, ha
centrado la atención de los niños en sus ojos, en su
corazón y en sus pies. Se les ha ido educando a tener los ojos
bien abiertos para conocer la realidad de nuestro mundo. Se les ha
estimulado a acompasar los latidos de su corazón con las
urgencias de nuestra tierra. Se les ha invitado a que sus pies,
ligeros, lleguen a experimentar esa inicial comezón
apostólica que pide lanzarse a recorrer los pueblos para dar
testimonio del Evangelio y predicar la Buena Nueva a todas las gentes.
Hoy se les pide que alarguen sus manos a todos los hombres, que las
tengan abiertas a todos los niños. Es una llamada a la
generosidad para con los niños pobres del Tercer Mundo, pero
también mucho más: es invitación a una
fraternidad sin fronteras que se expresa en el gesto amable y firme de
la mano que se tiende al otro. Es llamada a la superación de
razas, culturas, políticas y, aún, religiones, porque
las manos extendidas hacen de puente entre orillas. Es
invitación a una actitud de desprendimiento, antípoda de
la egoísta del puño cerrado. Es impulso a poner las
manos al servicio de quien necesita una caricia, una acogida, un
abrazo, un aliento en el desánimo. Es convocatoria a elevar las
manos hacia Dios, en gesto de oración y de ofrenda, para
recibir del Padre la fuerza de su amor y expresarle la decisión
de estrecharlas con todos los prójimos.
También para los mayores
Pero la jornada de hoy no es sólo para los niños, sino
para que los adultos, padres, profesores, catequistas, jóvenes,
sacerdotes... tomemos conciencia de la primera Obra de la Iglesia y
del mundo para la Evangelización desde los niños, para
los niños y con los niños. La Obra Pontifica de la
Infancia Misionera es un servicio pastoral puesto a disposición
de padres, maestros y catequistas para que los niños puedan
educarse haciendo "Escuela con Jesús". Son los niños los
protagonistas, los evangelizadores, los misioneros que animan a otros
niños a compartir, a ser solidarios con los que no tienen y, al
mismo tiempo, a sentirse llamados por Jesús a que con Él
sean los que anuncien la "Buena Noticia".
La gran obra de los pequeños
20 millones de niños atendidos en el Tercer Mundo
La Infancia Misionera coopera actualmente a la atención de
cerca de veinte millones de niños necesitados. Lo hace en
€ 14.995 escuelas maternales,
€ 38.686 escuelas primarias,
€ 12.682 escuelas medias,
€ 2.055 hospitales,
€ 6.873 dispensarios,
€ 2.743 orfanatos.
No sólo pan
Pero, como los pobres también tienen hambre de Dios y no
sólo de pan y libertad, como ha dicho el Papa, la Infancia
Misionera aporta toda clase de medios catecismos, biblias, medios
audiovisuales,etc para que les llegue el anuncio de Jesucristo y sean
educados en la fe. De ahí su presencia también en los
cerca de los 600 seminarios menores de las misiones, colaborando a la
formación de los casi 54.000 muchachos que, procedentes muchos
de ellos de las filas de la Infancia Misionera, buscan aclarar su
anhelo de entregarse un día a los demás a través
del ministerio sacerdotal.
Las cantidades recogidas por las Obras Misionales Pontificias son
distribuidas cada año por el Consejo General Superior, que
ordena a las distintas Direcciones Nacionales que realicen los
envíos de las cantidades asignadas a las misiones que se les
indican. Cada una envía las aportaciones a un conjunto diverso
de Iglesias. Ni una misión queda excluida. Las aportaciones de
la Obra Misional Pontificia de la Infancia Misionera se destinan
íntegramente por cada misión a instituciones en
beneficio de los niños: escuelas, catequesis, orfanatos,
guarderías infantiles, comedores...
4.728.614 pesetas de nuestra diócesis
La Dirección Nacional de España reunió en el
año 1995 más de 362 millones de pesetas. De esa cantidad
Extremadura aportó más de diez millones, a través
de las diócesis de Mérida-Badajoz (4.728.614 pesetas),
Coria-Cáceres (3.655.394 pesetas) y Plasencia (1.804.007
pesetas).
Los obispos españoles piden un mayor protagonismo de los
seglares en la evangelización
Presentado el Plan Pastoral de la Conferencia Episcopal para los
próximos tres años
Don José Sánchez, obispo secretario de la Conferencia
Episcopal Española, ha presentado el V Plan Pastoral de la CEE,
que, bajo el título "Proclamar el año de gracia del
Señor", habrá de orientar su trabajo y el de sus
diversos organismo durante los próximos cuatro años.
Este plan mantiene la continuidad con los cuatro planes pastorales
anteriores y fue aprobado por la Asamblea Plenaria del mes de
noviembre.
El Obispo secretario ha señalado que la novedad mayor de este
plan pastoral viene dada por la convocatoria del Papa a toda la
Iglesia, por medio de la exhortación apostólica "Tertio
Millenio Adveniente" a prepararse a la celebración del Gran
Jubileo del Año 2000 y, en este sentido, el papel relevante que
ha asumido en la elaboración del presente plan pastoral el
Comité para el Jubileo del Año 2000.
La Iglesia en España
El nuevo Plan Pastoral comienza con una introducción en la que
se describe la trayectoria de los planes anteriores. La primera parte
está dedicada a explicar la relevancia para la Iglesia del
Tercer Milenio. La segunda parte desarrolla el análisis de la
situación actual mirando a este siglo, a las dificultades,
realidades positivas y esperanzas de este momento. Se inicia,
según ha comentado monseñor Sánchez, una
revisión somera que será completada más
adelante, en un documento que proyecta la Comisión para la
Doctrina de la Fe, sobre la situación de la Iglesia en
España a la luz de las cuatro constituciones del Concilio
Vaticano II.
La tercera parte concreta objetivos específicos, que se asignan
a los cuatro años de duración del Plan, donde destacan
tres aspectos fundamentales: la fe, el testimonio y la obligada
coherencia entre ambos, por la correspondencia que ha de darse entre
la fe y la vida.
Se prevé también el tratamiento en Asamblea Plenaria de
algunos de los aspectos más importantes de este Plan, como son:
el diálogo entre la fe y las actuales corrientes culturales, el
seguimiento y revisión del Apostolado Seglar y de la
Acción Católica, la Vida Consagrada y Religiosa en el
momento presente, la pastoral de los sacramentos, el problema de Dios
en la sociedad, la pastoral vocacional, la promoción de la
formación social y acción caritativa, etc.
También está programada la celebración de
diversos actos para toda la Iglesia en España, como son el
Congreso de Pastoral Evangelizadora en 1997, el Año Santo
Compostelano en 1999, el Congreso Eucarístico Nacional y los
Congresos Mariológico y Mariano.
Presencia de los cristianos
Las preguntas de la rueda de prensa se han centrado, fundamentalmente,
en el capítulo segundo titulado "una mirada agradecida y
crítica a nuestro tiempo". En este sentido, don José
Sánchez ha afirmado que "es necesario un mayor protagonismo de
los seglares en la vida pública, su presencia comprometida y
activa. Si queremos que el siglo que viene sea evangelizado
tendrán que estar formados en la doctrina de la Iglesia y, a la
vez, estar metidos en el mundo". Otro de los lugares donde
tendrán que evangelizar, según el prelado, es la
familia. "La familia ha abdicado en muchos casos de su misión
en la transmisión de valores fundamentales, humanos y
cristianos, con grave daño para la sociedad. Por otra parte, el
desconocimiento religioso de nuestro pueblo, incluso desde la
perspectiva cultural, empieza a ser alarmante".
"La religión subraya no puede ser un asunto privado, sino
público". Apunta que la sociedad actual ha contribuido a crear
confusión en la opinión de muchos sobre lo
público y lo privado, "como si la fe pudiera acomodarse,
conforme a la moral dominante en cada momento".
Erosión de la moral católica
Monseñor Sánchez destaca varios puntos que han
contribuido a la erosión de la moral católica como "la
falta de religiosidad en la vida, el relativismo, el hedonismo
consumista, la corrupción pública y privada,
consecuencia de una cultura del dinero fácil y del éxito
rápido en tiempos difíciles para la economía y
para el trabajo, así como la erosión de la estabilidad
matrimonial y de la convivencia familiar. La significación
pública de los católicos ante estas situaciones es a
todas luces insuficiente. Si hubiésemos tenido unos cristianos
comprometidos no hubiera habido tanta corrupción en nuestro
país".
Ante estos problemas, monseñor Sánchez ha
señalado que "tenemos que responder con unos agentes renovados,
aparecer como personas de nuestro tiempo, sabiendo que podemos aportar
mucho a la sociedad actual y ella también enriquecernos a
nosotros. A la Iglesia también le favorecen algunas corrientes
que en la actualidad están tomando un gran protagonismo, como
el voluntariado, la solidaridad, la igualdad de derechos".
También ha reconocido que son muchos los católicos que
se están tomando en serio la doctrina de la Iglesia y que se
esfuerzan por vivir con coherencia sus principios morales.
Las vocaciones
Por otra parte, los obispos reconocen en el nuevo Plan las debilidades
y defectos de la propia Iglesia. "Otro de los problemas que nos
encontramos para desarrollar este Plan es la desunión en la
misma Iglesia, así como el individualismo feroz que existe y la
falta de vocaciones". El obispo de Sigüenza-Guadalajara ha destacado
la buena disposición de la juventud, aunque "les cuesta
organizarse a largo plazo. Las palabras 'todo' y 'para siempre' chocan
mucho con la mentalidad de la juventud de hoy. De ahí la
dificultad para entregarse a la vida sacerdotal, a las vocaciones
consagradas o al matrimonio". (SIC)
Noticias
En una nota de la Conferencia Episcopal
Los obispos reclaman la libertad inmediata de las personas
secuestradas
Con motivo de cumplirse el pasado día 17 de enero un año
de secuestro por la organización terrorista ETA del funcionario
de prisiones José Antonio Ortega Lara, el Comité
Ejecutivo de la Conferencia Episcopal Española, hacía
pública una nota en la que también se refiere a las
otras dos personas privadas de libertad por acciones terroristas:
Cosme Delclaux y Publio Cordón.
"Movidos por el deseo de justicia dicen los obispos y desde el amor
a Dios, reclamamos la libertad inmediata y sin condiciones de las
personas secuestradas y la terminación de su tortura y del
dolor y angustia de sus familias, al mismo tiempo que nos sentimos
solidario con su sufrimiento. El secuestro, como otros tipos de
extorsión, constituyen un atentado contra la dignidad y los
más elementales derechos de la persona humana, causan un
sentimiento a todas luces injusto y envilecen a sus
autores".Finalmente los obispos concluyen así: "pedimos a Dios,
fortaleza para las personas que sufren estos atropellos, entereza y
esperanza para sus familias y la gracia del arrepentimiento, para los
causantes de estos delitos".
Siete de cada diez jóvenes españoles se consideran
católicos
Según una encuesta del Centro de Investigaciones
Sociológicas (CIS), siete de cada 10 jóvenes
españoles se definen a sí mismos como católicos,
pero tres de cada cuatro confiesan que acuden con poca regularidad o
casi nunca a los oficios religiosos. Únicamente el 12,3%
asegura oir misa casi todos los domingos y festivo.
Según esta
encuesta, realizada los pasados meses de septiembre y octubre entre
2.400 jóvenes, el 13,1% de los consultados manifestó su
indiferencia respecto de la religión y un 7,5% aseguraba ser no
creyente, mientras sólo un 3,7% se confiesan ateos y
únicamente un 2,15% aseguraron ser seguidores de una
religión distinta de la católica.
Más de un millón de personas estuvieron con Juan Pablo
II en 1996
(VIS).- A lo largo de 1996 participaron en los encuentros con el
Papa 1.242.200 personas, lo que supone un aumento de 141.000 respecto
al año anterior.
Del total, 505.300 participaron en las 41
audiencias generales; 180.400 asistieron a audiencias para grupos y
556.500 participaron en varias celebraciones litúrgicas.
Estos
datos no incluyen las visitas a las parroquias romanas ni las
audiencias y otras ceremonias durante los viajes pastorales del Santo
Padre dentro y fuera de Italia.
Pagina liturgica
Celebramos el III Domingo del Tiempo Ordinario
Palabra de Dios:
Evangelio según San Marcos 1, 14-20
Cuando arrestaron a Juan, Jesús se marchó a Galilea a
proclamar el Evangelio de Dios. Decía:
‹ Se ha cumplido el plazo, está cerca el Reino de Dios.
Convertíos y creed la Buena Noticia.
Pasando junto al lago de Galilea, vio a Simón y a su hermano
Andrés, que eran pescadores y estaban echando el copo en el
lago.
Jesús les dijo:
‹ Venid conmigo y os haré pescadores de hombres.
Inmediatamente dejaron las redes y le siguieron.
Un poco más adelante vio a Santiago, hijo de Zebedeo y a su
hermano Juan, que estaban en la barca repasando las redes. Los
llamó, dejaron a su padre Zebedeo en la barca con los
jornaleros y se marcharon con É.
Comentario
Venid conmigo
Comenzamos hoy la lectura continuada del Evangelio de san Marcos. Una
oportunidad para, domingo tras domingo, adentrarnos en la
intención que vertebra todo este evangelio: desvelar el
misterio de Cristo al que presenta como "una figura desconcertante
ante un auditorio desconcertado", según el escriturista P.
Schökel. Tanto el evangelio como la primera lectura comienzan con
frases parecidas. Jonás recibe este mandato: "Levántate
y vete a Nínive, la gran ciudad, y predícale el mensaje
que te digo"; san Marcos encabeza la vida pública de
Jesús con estas palabras: "Cuando arrestaron a Juan,
Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de
Dios".
No es una anécdota que cuando, según el libro de
Jonás, Dios decide intervenir en el caos moral que esta
llevando a la ruina a Nínive envíe a un profeta
sencillamente para que hable, para que diga a los ninivitas una
palabra que los podía arrancar de sus pecados y hacerles
beneficiarios del perdón y de la salvación. Tampoco es
un dato insignificante que Jesús, como nos narra Marcos,
iniciase su vida pública y a lo largo de toda ella se dedicase
a hablar, a proclamar el Evangelio la Buena Noticia de Dios.
Con estas coincidencias, ambas lecturas nos alertan sobre el lugar que
ocupa en nuestra vida cristiana la Palabra de Dios, que la Iglesia ha
conservado en la Biblia. De su escucha meditativa y de la fidelidad
con que la conservemos en nuestra vida dependerá que se haga
realidad en nosotros el deseo de Jesús: "Venid conmigo". Buen
propósito será dejar las "redes" de tantas voces que nos
aturden y atendamos solamente a la suya y le sigamos.
Antonio Luis Martínez
Lecturas bíblicas para los días de la semana
27, lunes: Hbr 9, 15, 24-28; Mc 3, 22-30.
28, martes: Hbr 10, 1-10; Mc 3, 31-35.
29, miércoles: Hbr 10, 11-18; Mc 4, 1-20.
30, jueves: Hbr 10, 19-25; Mc 4, 21-25.
31, viernes: Hbr 10, 32-39; Mc 4, 26-34,
1, sábado: Hbr 11, 1-2, 8-19; Lc 1, 69-75; Mc 4, 35-41.
2, domingo: Ml 3, 1-4; Hbr 2, 14-18; Lc 2, 22-40.
Santoral
25 de enero
San Preyecto (- 676)
Estamos ante un personaje, no por francés menos católico, con esa mezcla de sensibilidad y reciedumbre, de genio artístico y ternura, de buen decir y mejor hacer, que caracteriza al vecino pueblo con el que los Pirineos se empeñan tenazmente en unirnos.
Es obispo de Auverge y, después, de Clermont, cuando se extiende su fama de buen pastor y enamorado del canto litúrgico, que comprendía y enseñaba con acierto y profundidad.
Sabía bien que pocas cosas son tan educativas como cantar en coro: alabanza divina en el corazón y amor fraterno al unificar el sonido propio con el de los demás. O sea: anticipar el cielo en la tierra y entrenarse para la vida eterna.
Pues bien, a nuestro obispo Preyecto, le surge en su cantarina vida un conde de Marsella, Héctor de nombre, violento, asesino, usurpador y tirano...
Las valientes prédicas del santo no logran la conversión del opresor, pero resquebrajan la unidad de sus partidarios, poniendo en evidencia crímenes e injusticias.
Por eso, cuando el rey merovingio Childerico II se decide a hacer justicia, los secuaces, verdaderos "terroristas de Estado", vengarán a Héctor asesinando al buen Preyecto, que muere perdonando a sus verdugos, como Jesucristo.
Este último fue el mejor canto del obispo de entre todos los himnos cantados por este tenor de la verdad que, a buen seguro, es Maestro de Capilla entre los mártires del cielo: y todo por cantarle las verdades al "pinta" de don Héctor...
Como un Oscar Romero del siglo VII. Manuel Amezcua
Los santos de la semana:
27, lunes: Ángela de Mérici, Julián, Devota, Maura,
Enrique de Ossó.
28, martes: Tomás de Aquino, Tirso, Radegunda.
29, miércoles: Sarbelio, Papías y Mauro, Constantino,
Valero,.
30, jueves: Matías, Hipólito, Martina, Jacinta de
Mariscotti, Muciano.
31, viernes: Juan Bosco, Ciro y Juan, Agustín Pak
Chongwón.
1, sábado: Cecilio, Severo, María Ana Vaillot y Otilia
Baumgarten.
2, domingo: NªSª de la Candelaria, Cornedelio, Lorenzo, Mª Catalina
Kasper.
Contraportada
Iniciada la restauración del templo parroquial de Hornachos
Se invertirán 46 millones de pesetas por parte de la Junta de Extremadura
El templo parroquial de Nuestra Señora de la Purificación, de Hornachos, ha empezado a ser restaurado en estos pasado días, merced al convenio suscrito entre el Arzobispado y la Junta.
Las obras tienen una doble finalidad: por un lado, mejorar estéticamente el templo con el cambio de la cúpula de la Torre, restauración de artesanado y retoque de la fachada y por otro un reforzamiento de la estructura del templo con hormigón proyectado.
Durante estos días están apareciendo cientos de cántaros en la bóveda del presbiterio de la Iglesia, algo que, según el párroco, don Simón Casimiro, es corriente en estas construcciones ya que con ello se conseguía un relleno de la bóveda sin aumentar el peso y su vez se ganaba con una mejor acústica para el templo.
Mientras se llevan a cabo estas obras de restauración, presupuestadas en 46 millones de pesetas, los actos de culto en Hornachos se tendrán en la ermita de la Virgen y en el templo de san Francisco.
Hito artístico del pueblo de Hornachos es esta parroquia de Nuestra Señora de la Purificación, una obra mudéjar reconstruida en tiempos de los Reyes Católicos. ,p.
Voluntarios de aquí al lado
Testimonio de un grupo de jóvenes que ayudan en la Providencia de Ribera del Fresno
La prensa nos está mostrando últimamente la actuación que decenas de jóvenes vienen llevando a cabo en el Tercer Mundo a través de múltiples organizaciones no gubernamentales.
Se trata de un trabajo solidario con antecedentes en las órdenes religiosas que han sembrado el mundo de misioneros.
La labor que nos presentan los medios de comunicación se realiza lejos y en estos días ha llegado a nosotros precisamente con motivo de los acontecimientos que han tenido lugar en Ruanda, puestos de nuevo en primer plano por el horrendo asesinato de los tres cooperantes españoles, pertenecientes a la organización Médicos del Mundo, verdaderos mártires también de la solidaridad.
Pero con todo el heroísmo que nos muestran estos ejemplos abnegados, la actuación de los voluntarios no es patrimonio del Tercer Mundo, aquí, entre nosotros, encontramos cientos de jóvenes pertenecientes a grupos parroquiales y movimientos apostólicos que ofrecen una parte de su tiempo a los demás.
Descienden al mundo de la marginación para mezclarse con los que son en alguna medida diferentes en un intento de descubrir la supremacía de la caridad sobre la esperanza y la fe o llevar esa fe y esa esperanza a otros, de todo hay, un descubrimiento que sólo puede ser efectivo dando-dándose.
Una especial alegría
En Ribera del Fresno hemos encontrado uno de estos grupos de jóvenes que dedican algo más del 0,7% de su tiempo a los demás. Son de Hornachos, tienen entre 19 y 21 años, amigos entre sí, unos estudian, otros trabajan, comparten algunas aficiones y, desde hace tres años, un compromiso: cada 15 días dedican un sábado a visitar y echar una mano en la Casa de la Providencia, un centro del Hogar de Nazaret fundado por el sacerdote fontanés don Luis Zambrano, que acoge a 84 "niñas" como se las conoce cariñosamente, todas ellas con deficiencias psíquicas y algunas también físicas.
La tarea comienza a las 7 de la mañana. A la llegada al centro la primera visita es a la capilla existente a la entrada en un gesto de ofrecimiento que pretende recordar el "cuanto hicísteis con uno de estos mis pequeños conmigo lo hicísteis.
El contacto con las niñas, que tienen entre 20 y 86 años, "produce una especial alegría, sientes Ðadmite Mary Carmen, una de las voluntariasÐ que son personas con gran capacidad para amar, que te quieren de verdad, que se alegran por tu llegada. Sientes que te necesitan".
Otras de las voluntarias, Gema, señala que "es difícil expresar con palabras lo que se siente cuando llegas y las niñas se ponen locas de contentas, sientes una grandeza interior, sabes que estás siendo útil para alguien que te necesita y que puedes hacer algo más que quedarte en tu casa. Hay gente que quieres realmente que acudas a ellas".
Las niñas con menos discapacidad preguntan y cuentan cosas, las otras expresan su alegría mediante besos, abrazos y caricias, carreras por los pasillosÉ, una auténtica revolución.
Las cuidadoras, que se encargan diariamente de que todo esté en orden, destacan por su amabilidad, conocen a los voluntarios y el trato que hay que dar a cada niña. Después del recibimiento, y si el tiempo lo permite, que suele ser casi siempre, viene el paseo.
Alrededor de 30 niñas pueden disfrutar de un recorrido con parada en el parque. Por el camino saludan y reciben el cariño de todos, pequeños y grandes.
A la llegada la más espabiladas corren a los columpios, las demás se conforman con sentarse o arrimarse a los patos y pavos reales, que rompen con su ruido el silencio del parque, de la mañana y del sábado. Todas coinciden, sin embargo, en acudir a un kiosco, situado al fondo, donde, su propietario, las obsequia continuamente con chucherías.
La labor del voluntariado
Cuando se aproxima la hora de comer, los voluntarios van reuniendo a las niñas, teniendo en cuenta que el regreso es lento debido a que muchas de ellas andan con dificultad. Existen dos turnos, el primero para las más jóvenes, el segundo para las mayores.
"Allí Ðdestaca Pedro LuisÐ ayudamos a las cuidadoras a servir la comida y retirar los platos. También le damos de comer a algunas que no pueden hacerlo por sí mismas".
La directora de La Providencia, Concha del Barco, destaca que debería existir más información sobre el voluntariado: "si otros, también con inquietudes, lo conocieran puede que se lanzaran".
Tras la comida finaliza el trabajo, es la hora de regresar. A la salida, la última parada también es la capilla, donde más que un ofrecimiento de la labor hecha, hay en el ambiente un agradecimiento por una oportunidad recibida. J. José